Comprar el juego o esperar por el descuento, esa es la cuestión


 En los años noventa, las empresas de videojuegos implementaban las “arcades” en consolas o incluso en alguna computadora. Con el tiempo, los juegos mejoraron. 



 



 


Nintendo, Atari, Sega y, algunos años después, Sony con PlayStation competían por sacar el juego más completo y el que se llevara el corazón de las personas. Pero, con el paso del tiempo, los juegos se hicieron con mejor calidad y más detalles, aunque también más caros, y las empresas se volvieron cada vez más complicadas en el trato con sus fans.


 Los cambios de época fueron notorios, pero destacaremos cómo las personas están cambiando la tradición de comprar un juego desde su salida, en un mundo donde los juegos ya salen en malas condiciones, a precios excesivos y donde muchos son remakes —juegos hechos para los tiempos modernos, con mejoras gráficas—.

De los 40 a los 80 dólares

Según IGN, un medio especializado en el ámbito de los videojuegos, con la generación de PlayStation 5 y Xbox Series X/S los precios pasaron de 59,99 dólares a 69,99. Los precios de los juegos ya habían escalado, y también los de las consolas. Con la llegada de la IA, aumentó el precio de los componentes de las computadoras y las consolas. Son recordables los aumentos de PlayStation, Xbox y Nintendo, que apelaron a los aranceles de Trump o al aumento de la escasez de componentes que genera la IA.

Antes, comprar una consola por aproximadamente 200 dólares y dos juegos podía costar unos 300 dólares. Actualmente, comprar una consola con sus juegos se volvió casi un lujo que no muchos se pueden permitir, ya que podría escalar a los 500 dólares estadounidenses con las cosas básicas de una consola.

Pero el boom de los precios de los juegos para consolas llegaría con dos momentos históricos en la historia de los videojuegos: la llegada del tan ansiado GTA VI y el lanzamiento de Nintendo Switch 2 con sus juegos.

Nintendo Switch 2 apareció en un tráiler el 2 de abril de 2025 para anunciar tres cosas: su lanzamiento el 5 de junio del mismo año, el lanzamiento conjunto con Mario Kart World —juego que no convenció a muchos fanáticos de la saga de carreras con los personajes de Nintendo, en su mayoría del mundo de Mario— y, después de la calma, una tormenta que hasta el día de hoy sigue siendo una realidad: 89,99 dólares en su versión física y 79,99 dólares en su versión digital.

Podríamos decir que Rockstar Games —la empresa encargada de hacer los GTA— usó a Nintendo como su escudo humano para no lanzar su juego a un precio que asustara a todos o provocara que le saltaran encima por querer abusar de un lanzamiento tan esperado en todo el mundo. Pero GTA VI, según las filtraciones, saldrá entre 70 y 80 dólares, siguiendo el patrón que venían aplicando las empresas hasta el día en que se escribe esto.

Sacar el juego para arreglarlo

Los creadores de juegos, como hemos dicho antes, ya no tienen atención al detalle. Actualmente, quienes están a cargo de las empresas de videojuegos se volvieron empresarios ambiciosos que buscan lo mejor para sus ventas. No se puede decir que sea algo que nunca se haya visto, pero representa un cambio muy grande respecto de cómo venían siendo las cosas.

El cambio más obvio fue la salida de Satoru Iwata de Nintendo debido a su enfermedad. Iwata era alguien que realmente sentía los juegos, ya que él mismo jugaba sus propios títulos y disfrutaba del cariño que le daban los fans. Pero, desde su salida, Nintendo aumentó sus precios a más no poder y se hizo más grande su fama de denunciar por las patentes que tenía en su poder.

Los lanzamientos dejaron de consistir en mostrarles a los fans el juego que estaban haciendo, ya fuera mediante el anuncio de que lo estaban creando o de que ya lo tenían hecho, para convertirse en un evento en el que la gente generaba ansias por el juego, con el fin de comprarlo cuanto antes, mientras la empresa se encargaba de manejar los millones de dólares.

Pero, en el momento de la verdad, terminan lanzando un juego con muchos fallos en su gameplay, errores visuales y promesas incumplidas, entre otras cosas.

El primer gran caso fue No Man’s Sky. Los desarrolladores lanzaron un tráiler con un perfecto nivel de detalle, mostrando las ideas del juego: naves espaciales, la posibilidad de explorar más de mil planetas distintos en muchas galaxias, recolectar objetos y sacar a relucir su gran capacidad de crear mundos de forma procedural.

Pero, al lanzarlo, los jugadores se encontraron con fallos de optimización e ideas que faltaban, como el modo multijugador o algo tan simple como ponerle nombre a la nave espacial. Los dinosaurios tenían, en teoría, un gran diseño original e intimidante en algunos casos, con actitudes independientes, pero resultaron ser seres aborrecibles que solo caminaban por su ambiente sin interactuar con él, a menos que apareciera el jugador.

El juego tuvo que pasar años arreglando sus problemas para llegar a ser, al menos, una parte de lo que habían prometido. Hoy es un juego decente en comparación con lo que había sido antes. Pero estas malas prácticas se volvieron tendencia en varios sectores de la industria del videojuego.

El arte de esperar

Los juegos, con todos sus desperfectos, tanto en el precio como en el lanzamiento, requieren actualizaciones que se van implementando de forma gradual. Sin embargo, eso no evita que los desarrolladores saquen juegos que, en varios sentidos, están sin terminar.

Por eso, los jugadores están más desalentados a comprar un juego desde su salida. Pero siempre hay una luz entre tantos palos que puede recibir una persona que simplemente quiere desconectarse de la realidad: los descuentos.

Los descuentos existen en todos lados, pero se volvieron una tendencia en los juegos desde el momento en que sus precios se hicieron tan altos. El Black Friday es el caso más obvio, donde todo puede tener desde un descuento mínimo hasta un 50 % o más en juegos, DLC, contenidos adicionales, entre otras cosas.

Hogwarts Legacy, un juego que muchísimas personas esperaban por pertenecer a una de las sagas de libros y películas más amadas en el mundo entero, tuvo descuentos de todo tipo durante su primer año, a pesar de haber sido uno de los juegos más vendidos de 2023. Aun así, no tuvo más opción que ofrecer descuentos para que la gente pudiera comprarlo.

El ya mencionado Cyberpunk 2077 salió en diciembre de 2020. Al mostrar lo que en verdad era, Sony retiró el juego de su tienda digital ante el bochorno que representaba. CD Projekt, una empresa caracterizada por sus grandes juegos, pasó a ser una empresa sobre la que, junto con la publicación de noticias de sus trabajadores, se contaba cómo eran explotados y cómo se desaprovechaban los recursos.

Los juegos son creados por empresas, las empresas crean consolas y las consolas son compradas por las personas. Pero las personas aprenden mucho de la forma de actuar de las empresas. Citando una frase del creador de una de las plataformas que más ayuda está dando para que los juegos en computadoras sigan siendo, de cierta forma, accesibles gracias a sus jugosos descuentos, como lo es Steam, Gabe Newell se refería en una entrevista a la piratería de los juegos, que se hace tan famosa como forma de evitar los juegos caros:

“Creemos que existe una idea errónea fundamental sobre la piratería. La piratería es casi siempre un problema de servicio y no un problema de precios”.

Uno no puede dejar de estar de acuerdo con esta frase. Demuestra lo podrida que está la actualidad de las empresas y de los juegos como forma de ofrecer un servicio. De ninguna manera validamos la piratería en este artículo, pero sí esperamos que, en el futuro, las empresas recapaciten sobre sus acciones. Si las cosas siguen así, jugar un videojuego de cualquier forma será un lugar muy oscuro, donde solo jugarán quienes tengan más dinero.